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domingo, 22 de enero de 2012

capítulo VII - La Envidia

"En cuanto nace la virtud, nace contra ella la envidia, y antes perderá el cuerpo su sombra que la virtud su envidia"
Da Vinci

de entre todas las virtudes, siempre hay una luz que nos enciende, que nos enseña y que nos muestra con perfectos detalles, algo que a todos nos asusta, algo que nosotros siempre tenemos presente, y en cierto punto es compleja la cuestión, pues ya se puede ser la persona más entera sobre la faz de la tierra, que un rayo de sol marcará encantado, guiado por un índice invisible, su mayor complejo. nuestra mayor debilidad.

La envidia, es la manzana podrida que estropea el resto de manzanas, dándolas un sabor venenoso propio de Madrastra experimentada (sí, me encanta Blancanieves). La envidia, es el temor que todos tenemos a ser inferiores, a ser humanos, a enseñar nuestro lado animal, o como quiera llamársele.

Ahora bien, que aburrido sería ser perfecto, pues la envidia, al igual que el resto de capitales tiene su lado positivo, la autocrítica, la lucha, la reflexión, el cálculo, el realismo, la hipérbole y el esperpento.

¿Qué envidiamos pues? lo que deseamos, lo que no tenemos, lo que hace a los demás iguales, pero a nosotros diferentes, envidiamos absolutamente cualquier cosa, ya sea material o espiritual. la Envidia, es egoísmo, es cinismo, es miedo a la propia imperfección, es miedo a la soledad, a la marginación, es miedo con una máscara transparente, que enseña, pese a ocultarnos, lo que deseamos.

así de la envidia nace la gula de la anoréxica, subconscientemente envidia ser un canón, la ira del maltratador, que envidia ejercer su autoridad, sentirse superior... o el maquillaje de la sinceridad, la soberbia.

Envidia, es un concepto muy amplio, un cementerio de buenas intenciones y un crematorio de astucia.

Envidia, es desear pasar tiempo con quien quieres, es tratar de ser el otro con el que está esa persona, es desear dar lo mejor a alguien sin poder dárselo, envidia, es querer ser perfecto para que te deseen, es querer ser violento, para imponerte, envidia es la búsqueda de la felicidad, pero por el camino amargo del yo nunca he.

Envidia, es superviviencia, es alebosía, es contemplación, es querer ser más de lo que eres, o incluso menos de lo que fuiste.

Envidia nace por amor o por lujuria, por soberbia o por humildad, por virtud o por vicio.

Envidia es filia y envidia es fobia.

Envidia, es algo que siempre sentiremos a una escala milimétrica o planetaria, celotípica, o incesante, constante y,o policromática.

Envidia es lo contrario de demasiados conceptos, es querer destacar para un grupo de algunos, es querer ser reconocido por ese alguien que tanto quieres o querer cambiar el motivo del reconocimiento. es querer ser un sujeto a parte, en un plural sociativo. es querer ser un Dios, en la monarquía del plural mayestático.

De la envidia, nace la religión, los dogmas y las mentiras.
la envidia, es la cárcel de nuestra inseguridad y el ataúd de nuestras virtudes.

¿qué es la envidia? que sé yo... pero en el ojalá de ojalás, también hay cierto grado de avaricia de ser o saber más.

la envidia es el nexo capital, es el origen del animal que llevamos dentro o de la correa que lo ata...

Envidia, envidia y más envidia, cuanto más envidies más cosas puedes llegar a ser, pero cada vez serás menos lo que eras.

Envidia nace por querer hacernos a todos iguales, cuando sería ideal apreciar que todos somos diferentes.

Envidia, es la lucha del contenido por salir del continente para ir a uno más llamativo.

Envidia te escupe en la frente.
Envidia te hace llorar.
Envidia te muerde.
Envidia, te quiero.
Envidio, luego existo, si no envidiara sería todo demasiado perfecto... ¿o no?
valora los defectos más que las virtudes, y la envidia se morirá sola.
valora lo diferente, reconoce lo valiente, ama lo distinto.
piensa diferente, haz un sin sentido, pero marca el territorio de lo que te hace especial, y la envidia pasa a otro lugar, a otro destino, estómago, intestinos, rectorragia de amar conceptos idealizados, conceptos materiales, y lluvias de ideales.
cuando con un reset sentimental, y desparasitando al animal, la envidia es sana y crural (algo cojonudo).

domingo, 6 de noviembre de 2011

capítulo VI - la soberbia.

"todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros"

Dicen que los ojos son el espejo del alma, que en una mirada podemos reflejar todo tipo de sentimientos, el problema está en cuando en vez de preocuparnos por reflejar lo que consideremos oportuno, solo vemos como nos reflejamos en los ojos de los demás, cómo nos hacemos opacos a la humildad, cómo nos hacemos translúcidos a las críticas, el problema en sí radica, en cómo distorsionamos los haces de luz para conseguir la ilusión en la que tanto nos gusta mirarnos. En cómo nos rodeamos de espejos, que distorsionan las imágenes para parecer más grandes de lo que en realidad sabemos que somos, o en aquellos que nos hacen más estrechos de lo que también somos. el problema de reflejarse, es que, una vez encontrado la superficie pulida necesaria y adecuada acabamos por mirarnos demasiado, por vanagloriarnos o mutilar nuestras córneas con trozos de cristal.

Dicen que los ojos son el reflejo del alma, a veces pienso cómo será el alma de los ciegos, como será el alma de los que se han hecho ciegos, cómo será el alma de los que tienen ojos y no ven. Admiro a esas personas, que al igual que una Alicia, pasan a través del espejo que nos cubre y toma el té, el día de no cumpleaños con el sombrerero loco, se arranca el vestido y es capaz de perder al streappoker sin sentirse vulnerable.

Dicen que los ojos son el espejo del alma, por eso admiro a los verdaderos Narcisos, que pese a oir los ecos de su entorno, se miran tal y cómo son amándose desesperadamente.

Dicen que los ojos son el espejo del alma, por eso admiro a los vampiros que viven su vida sin reflejarse jamás y sin preocuparse por ello.

Dicen que los espejos roban el alma, y por eso cuando alguien fallece se cubren... dicen que esconden sabiduría, que si se rompen dan mala suerte, dicen tantas cosas los espejos, y de los espejos, que prefiero vivir siete años con mala suerte, ser un ignorante en el mundo de la óptica, una lente bicóncava en un mundo convexo.

Dicen que los ojos son el espejo del alma, por eso cuando miramos a los ojos esperamos encontrar un "tú eres la más bella", aunque siempre nos acabamos obsesionando con la blancanieves que leemos en ellos.

Dicen que los ojos son el espejo del alma, el retrato del cuerpo, la puerta a otra dimensión donde habita Verónica... yo creo que los espejos son espejos, que lo que verdaderamente te refleja es cómo te relacionas con los demás, cómo te quiere la gente, cómo te desenvuelves, no como te contemplas.

¿demasiados espejos tal vez? ¿demasiada dismorfofobia?
contémplate en un espejo de imperfecciones y podrás llegar a enamorarte... a aceptarte o a quererte.
contémplate en el espejo de lo social y púdrete por ser diferente, demasiado opaco o demasiado translúcido.
eso sí, refléjate, haz una impronta invisible pero sin ser una realidad etérea.

domingo, 23 de octubre de 2011

capítulo V - la avaricia

"No es más feliz quien más tiene sino quien menos necesita"

el calor solventaba la piel, evaporaba los huesos, pequeños y minerales, ligero cristal de tinte opacamente raquítico... la tierra que pisaba, era un trono de aridez, un manantial de infertilidad, un oasis de aguas invisibles, un espejismo real, un templo del dios del sílice, un arma bastante mortal, una eyaculación abrasiva, una jaula sin barrotes, ácida y diluída en caústicas proporciones.
incrustadas en su piel, tatuadas en la capa más queratínica y superficial de su piel, o de su cuero.... se encontraba la ropa, ropa heredada, ropa destrozada, ropa corta, sin ropa, ropa sucia, ropa que no puede lavar, ropa, pero pese a ella, no podía sentirse arropado. el tamaño de sus vísceras, era imposible de esconder, era imposible cubrir su gran bazo lleno de amor... cuando ya estuvo listo, después de unos pocos años cocinándose en el horno, lo adornaron, lo sirvieron y lo llevaron a una cámara frigorífica... donde alguien seguramente iluminado, le deguste y se indigeste...

así es la ayuda que recibía, monedas de ayuda, billetes de caridad, amor escrito en cheques con sangre, inversiones de piedad en letras de un estado caquético, seguro de vida en la muerte. aún así, querían que hubiera un plan de ahorro...

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si sacas buenas notas, te regalaremos..... si eres bueno, te daré.... si vas a buscar esto otro, ganarás.... qué daño ha hecho pavlov, con la recompensa y el castigo.... buscamos la recompensa, la ganancia personal y la autosatisfacción siempre, temiendo básicamente el castigo, o a nuestra propia situación de infelicidad.

no puedo vivir sin tener mi ipod, mi discman, mi minicadena, mi radio, mi loro perico que me recita opera en bielorruso... no puedo vivir sin mi iphone, mi ipod, mi ipod touch, mi ordenador de apple... no puedo vivir sin tener ropa de color verde manzana, verde lima, verde azulado, verde esperanza, verde gallardón.. (uhhhh) verde te quiero verde al verde verde limón. tampoco puedo vivir sin sentir que poseo, sin sentirme una posesión, necesitamos apego, necesitamos ser el juguete, el objeto de alguien, y necesitamos tener juguetes y objetos.

reivindico, aquí, que no critico la relación, no critico al amor, a la música (más bien a la melomanía), o a la ilusión... critico al concepto de posesión. ma me mi conmigo. me encantaría poder decir que eres mío. me encantaría poder decir que soy tuyo. me encantaría poder saber que me quieres a mí, y solo a mí, y más ma me mi conmigo. pues sí, a veces nos encanta ser poseídos. yo quedo con lucifer algunas tardes para que me posea, y es divertidísimo. No sé si pillais la ironía, tampoco sé de que murió marilyn monroe, aprovecho para decirlo... pero critico el concepto de tener, el de objeto, y el de posesor, en el amor, tal vez no cuente, o no sé... depende de la relación... porque si tengo veinte mujeres, pero mis mujeres tienen un marido, es algo injusto... no sé.. no suena a reparto equitativo... yo te poseo como tu me posees, soy tuyo como tu lo eres mío...
posesiones, me siento como emily rose en las rebajas, poseída por satan, comprando ropa, cubertería rusa de plata, o cerámica de roma del este, cosas totalmente necesarias e imprescindibles...
posesión, divino tesoro, fetichismo de sin igual encanto. lo que realmente hay que poseer es lo que puedes compartir, cosas que no se pesan, que no se miden, y que no se cuantifican en general. me bajo a seguir escribiendo en mi ordenador nuevo, mientras cargo mi itouch, y repaso la lista de mi ipod. uy. cish. ¿seremos todos consumistas?

sábado, 27 de agosto de 2011

Capítulo IV - la pereza.

alguien corría jadeando por en medio de una vegetación oscura y maleable, árboles de todo tipo brotaban rítmicamente con cada latido, las hojas se enredaban en la piel como cuchillas de vegetal filo, el suelo vomitaba piedras de distintas texturas, entre las que circulaba un humus plasmático de propiedades magmáticas. en semejante selva negra, se oían aullidos, susurros, y alaridos entremezclados en un remix sórdido y espectral. al igual que frutos de los árboles, se abrían ojos en cuatro dimensiones de tinieblas. parpadeaban. observaban. fulminaban. se movían. peculiar fauna la de semejante flora. un aire zarandeaba brazos colgados a modo de lianas de los árboles, que danzaban haiendo cortes de mangas. nuestro sujeto se movía imperiosamente buscando a su peculiar predicado. la sangre se bombeaba a toda velocidad. no se sabía si era primera persona, segunda persona o tercera persona. si era alguien singular o algo común y corriente. su respiración se volvía intensa, profunda e insuficiente. sabía que querían descuartizarle en sintagmas para analizar lo complejo que era. corría. aceleraba su inercia. hasta que estalló de dolor un holocausto de hercios, al haberse perforado el pie con una lengua llena de papilas afiladas dispuestas a saborear su astrágalo. el capricho de morfeo. los sueños y los dioses más sádicos dispuestos a manipular la realidad onírica dispuestos a tornarla pesadilla.

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.


mientras morfeo seguía jugando a su trágico pilla-pilla, íkelos se adelantó y a modo de libélula se posó sobre las costillas de su dorada marioneta, a la que convirtió en vulgar títere de trapo, en otro latido de oscuridad, la realidad se distersionó, el movimiento se volvió estatismo, y el bosque de sombras, en un sótano de látex, goma y cuero, cuerdas y frío acero. el sujeto en su defensa usó un plural mayestático, pero una máscara de gas absorbió su lamento y un látigo de piel, sacudió su columna fugaz y anodinamente, para enseñar disciplina y la doctrina, de Pavlov. castigo y recompensa. el sujeto gritaba, pero su lamento no oía, pasó a ser el esclavo malherido de las más drásticas teorías. su amo phobetor apareció, y leyó su elegía, pero decidió apretar más las cadenas de los brazos, para corregir la ortografía. la gravedad hizo el resto, su peso aumentó el dolor. phobetor jugando pícaramente, le golpeó en el costado, en los genitales y en la frente, se reía al escuchar su sinfonía de crujidos, y degustaba con tesón el vino que fluía de sus labios partidos. phobetor/íkelos era despiadado, daba constantes patadas, en las gónadas de su amado, escupía y humillaba a la puta de su esclavo, apagaba cigarrillo en la piel hialina, a la que después lavaba con orina. era su saco de boxeo preferido, después de haberse cansado llamó a sus demas parientes, que violaron complacientes a la puta de su esclavo.

cuando llegó el turno de fantasos, cambió otra vez el sueño a un ente más extraño.
se puso un delantal, y apareció una cocina, en la que la puta complaciente se volvió el ingrediente de las recetas más imprevistas. en una sartén de aceite hirviendo, el sujeto se freía mientras sazonaban su osamenta, y después de vuelta y vuelta se hallaba ya listo para formar parte del pisto, de una tarta vegetal dispuesta a ser horneada en un infierno termal. aplastado por pisos y pisos de la dulzura más exquisita, sintió el poder de la hiperglucemia, mientras el chantilli ahogaba los gritos de una crema especialmente nutritiva.
fantasos preparaba todos los ingredientes, se asomó al horno, en el que se hacía su pastel preferido, un humano consumido en deseos incoherentes, crematorio onírico de las más variadas fantasías, se asomó y contemplaba como lo devoraban las llamas hasta consumir y finalizar, la tarta de cenizas de vidas desgarradas.
para coronar con una cereza, le cortó la cabeza y la rellenó cuan pimiento de los más descabellados aspavientos.

Harto del juegecito, llegó el turno de Hypnos, que sumergió todo sueño, en un trance verrugoso, y creó de la nada, la habitación del sujeto, al que postró en la cama. harto de ver tan vanales emociones, le llenó de escorpiones, desde el ombligo a los pezones. le sacó los ojos y creo un rastrojo. Después de tanto y tanto dolor, el soñador indeciso, se hartó de señar, le aburría, le postraba y le torturaba el hecho de tener que descansar, se vació la cabeza de todo tipo de animales, sierpes y pájaros, los bostezos se volvieron adicción al trabajo, y el sueño, lo que fisiológicamente estaba diseñado a ser. así pues antes de despertar, recordó una frase, bella o bello sujeto, nunca más te pinches con una rueca porque los dioses de la pereza son los peores de todos, desaprovechan tus virtudes, infravaloran tu inteligencia, y te llenan de desesperación, horror y precariedad.
así la bella despertó, con un beso de muerte, pero con suerte de seguir latiendo, el dolor y la angustia seguían presentes, y aún con su dignidad llena de puñaladas, se levantó y se dispuso, a quemar la rueca, las agujas y el maldito huso. dulces sueños princesas.... dormid tranquilas por las noches, que los dioses más especiales os romperán como cristales.

lunes, 22 de agosto de 2011

capítulo III - La Gula

Dios nos envía los alimentos y el demonio a los cocineros

fuego. fósforo. combustión. así amanecía la princesa cerilla, consumida, marasmática, en su trono, escondida tras un abanico de humo de malboro. le pesaba tanto la cabeza.
llevar una corona a veces era tan pesado, tan soporífero y tan incómodo. era tan difícil masticar el tiempo en su reino. tan aburrido digerir cada uno de los apetitosos segundos en contar las calorías de sus relaciones sentimentales.
ser princesa, era sobretodo doloroso, podías morir aplastada bajo el peso del propio bolo alimenticio que acababas de deglutir.
el guisante más pequeño no te dejaba dormir, y es que molestaba tanto que habrías preferido morir.
dientes rechinando en una bacanal peristáltica.
la corte susurra, refleja, te señala y se queja.
Botero te desprecia, instaura una república y te sepulta.
los dientes siguen con su peculiar tintineo.
los señalas, les haces un corte de mangas, incluso les haces un dedo.
el ruído sigue ahí, no para, los dientes cada vez se mueven más, repican, bailan con cálcicos movimientos lubricados en besos de princesa de tinte biliar.
colmillos devorando.
muelas triturando.
paletos consumiendo.
premolares digiriendo.
y la lengua y sus papilas ansiosas deglutiendo.
complejo de ninfa.
bailarina de la brisa, ligera y eterea, volátil y angustiada.
vampiresa que no se refleja en los espejos, devoradora de felicidad.
muñeca de autoestima quebradiza, frágil autoestima, y delicadas muñecas.
con tanta personalidad y cabezonería que se mantenía en sus trece de imc.
con un miedo horrible a la nutrición y dos consejeras reales llamadas ana y mía.
una vela encendida, que poco a poco, se consumía a media que su llama combustía.

su hermana en el espejo, era resistente a la leptina, al GLP y un paraíso de adiponectina.
era leyenda urbana, provocaba accidentes de tráfico, la chica de las curvas.
venus primitiva y tallada en piedra. fertilidad y esfera.
chasquidos deglutidos.
dientes demolidos.
calorías e hidratos de carbono.
hipercolesterolemia y pesadilla.
susurros, voces.
ingesta de autoestima.
happy meal de seguridad.
MCmenú de felicidad.
grasas, lipasas y amilasas.
brillo de labios sabor cocacola.
espejo de la inseguridad.
armadura de calorías, para soportar el día a día.
snacks como arma personal, piscolabis, como insulto.
dieta como fobia. báscula como potencial enemiga.
musa de Botero.
comer amor hasta autosatisfacerse, y comer seguridad hasta empacharse.
digestión demasiado pesada para una flor tan delicada.
desayuno, comida y cena.
reflejo de la dicotomía moral.
las dos se mueren de hambre.
las dos acabarán absorbiendo las enseñanzas de sus nutridas aventuras, con nutrientes incorpoados.
muerde.

domingo, 21 de agosto de 2011

capítulo II - la Ira

amar implica no tener que decir nunca lo siento

sonó el despertador, el ruido metálico de su mecanismo invadió la sala, inundó cada uno de los oídos presentes en la habitación. un monstruo con sed de sangre se despertaba arremolinándose entre las sábanas, mientras una santa se disponía a ser devorada por la fiera, en el circo matrimonial de clase media en el que habitaban. bostezos. hematomas parásitos que se reproducían por todo el cuerpo de su propietaria quebrando cada uno de sus huesos de retorcidas maneras. sierpes de carne dispuestas a oprimirla hasta asfixiarla. cadenas de metal dispuestas a atarla y latigos de piel, hechos tras descuartizarla llenaban de sangre toda su habitación, cada vez que su marido, músico experimentado, plañía sus músculos, sus vértebras y sus costillas en un allegro fúnebre de gritos. ella era su instrumento de percusión preferido, era la única capaz de recordarle mediante su sacrificio, que mandaba en algo, era el alfarero de su anatomía dispuesto a esculpirla como barro, a escupirla para apagar el patetismo que le consumía y a contonearse mientras la cabalgaba en un coito animal y egoísta de escasos cinco minutos.
-eres frágil, no vales nada, eres una mierda... decía a su pelota de fútbol favorita, a la que podía patear todas las veces que quería...
lo que una vez fue amor, se tornó amargura, tortura y horror. ponerse guapa, arreglarse y maquillarse implica ser una puta, una zorra, una furcia, una ramera, una mal nacida. tener amigas era algo sumamente asqueroso. ir a ver a su familia estaba prohibido.
- estás podrida, nunca me has sabido dar hijos, zorra mal nacida.
de tantas cicatrices, moratones, contusiones y fracturas, desarrolló una armadura de ateísmo en una religión masoquista. un exoesqueleto de la aleación más dura en forma de alas de mariposa. la ninfa frágil se volvió gorgona. la lima de uñas guillotina. el pintalabios, láser... y la cocinera experta, evisceradora clandestina....
la cocina se volvió su laboratorio, el raticida su ingrediente favorito, y la bañera, un baño maría donde hacer rico picadillo.
un día se le ocurrió echar sedantes en la comida, maniatar y amordazar, y devolver cada uno de los golpes, cada uno de los chasquidos, cada escala de bemoles, y cada orgía de sostenidos. jugó con tijeras, alfileres y agujas, cuchillos de cocina y hasta con una motosierra. la venganza es un plato que dicen que se sirve mejor frío, pero la sangría que había preparado estaba caliente, al igual que la sangre derramada.
nunca trates de destruir a algo que sabes que te supera en cada uno de tus aspectos, te aplastará tarde o temprano.

viernes, 10 de diciembre de 2010

capitulo I - la lujuria


El manto negro mortecino de humo, cubría a las marionetas del arcoiris, acariciaba sus cuerpos como queriendo darles cuerda, el escarlata y el carmesí cubrían sus partes, sus piezas, sus cenizas, sus trizas…

Un niño egoísta había estado jugando con indios, con vaqueros, policías, marineros,… un príncipe egocéntrico, una reina lasciva, infiel a su corona, desleal a su patria, abría los ojos, humedecía el carmín con sus lágrimas…
Oía quejidos, alaridos, llantos, bramidos, similares a los que conocía, aunque esta vez la orgía era de carnaza…

Unas víctimas más de la ira, de la envidia, de la soberbia… alimentaban los cimientos de una discoteca con sus entrañas


CAPÍTULO I - LA LUJURIA

“la belleza que atrae,es la belleza que se pudre, no la que enamora”

La emperatriz terminó de abrir los ojos, de reanimar sus párpados, pero lo que vió petrificó sus pupilas, la dejó paralizada, una bacanal de sangre cubría todo, un remolino mutilador había estallado…

No se sabía si había explotado la caja de Pandora o Pandora, si se habían liberado demonios, pecados,… o vísceras…

Alguien había convocado una tormenta, sedienta de huesos y hambrienta de muertes… pero esta vez, no fue la curiosidad quien la convocó sino, lo más similar a un ángel… ángel que en la explosión fue degollado por su propia aureola, violado por su propio halo, su pluma o sus plumas fueron la causa de su inmolación, de la ejecución de inocentes y lo triste, es que el verdugo, cometía el mismo pecado.

…tiembla Sodoma, llora Gomorra el ángel de la muerte os ha sentenciado…

Poco a poco, la emperatriz vio su ego, su autoestima rota, paso de ser una princesa que portaba una tiara, a ser una meretriz que portaba una ETS.. mientras recuperaba la sensibilidad, el hálito… se percató de lo que cubría su cuerpo, de que su ficha, la reina, había sufrido una amnistía… su vida persistía, porque aquel chico, aquel peón, había sido su coraza, su escudo… le había arropado con su cuerpo mientras le acariciaban las llamas y le lamían la piel los cristales… aquel chico, que conocía de vista, con el que nunca había hablado, que siempre le sonreía y que él ignoraba, se había sacrificado por él… ¿estaría vivo pensó? Fue entonces cuando empezó a gritar, a desgañitarse para pedir auxilio, cuando su siringe comenzó a entonar un réquiem…